YO soy el constructor de las estatuas. No tengo
nombre.
No tengo rostro. El mío se desvió hasta correr
sobre la zarza y subir impregnando las piedras.
Ellas tienen mi rostro petrificado, la grave
soledad de mi patria, la piel de Oceanía.
Fragmento de "Los constructores de estatuas (Rapa Nui) "